Cuando se organizaba el Primer Congreso del Ãrea Araucana, por iniciativa del Dr. Gregorio Ãlvarez y entidades cientÃficas, surgió la idea de enmarcarlo en una muestra de arqueologÃa y cultura mapuche.
En la correspondencia de la época relacionada con el tema, se menciona el “Museo Regional Provincial†a crearse en San MartÃn de los Andes, donde tendrÃa lugar el Congreso.
El mismo se hizo en 1961 y para la muestra prestaron piezas la Administración de Parques Nacionales procedentes del Museo de la Patagonia de San Carlos de Bariloche, la sra. Bertha Koessler, el sacerdote salesiano Oscar Barreto y los vecinos Mario Gentili y Antonio Molinari.
Azucena Edilce del RÃo fue la encargada de la exposición que se hizo en el primer piso de la Municipalidad. Una vez finalizado el Congreso, quedaron en exhibición las piezas de la sra. Koessler y se devolvieron las restantes.
La Prof. Ana MarÃa Núñez menciona en una reseña histórica, que algunos turistas visitaban la muestra y la gente empezó a llamar “museo†a esa colección, en la que destacaba la platerÃa mapuche.
El caso es que -hasta el presente- no se encontró ninguna documentación de creación del museo, ni en la Municipalidad de San MartÃn de los Andes ni en dependencias provinciales.
Con la incorporación de mobiliario y otras donaciones de vecinos que cita la correspondencia, el llamado “Museo Regional Provincial†siguió atendido por Azucena del RÃo hasta 1964, dependiente del gobierno neuquino.
Cuando ella se radicó en Neuquén, fue designada Maclovia Torres para reemplazarla, quien se desempeñaba en la Biblioteca Popular 9 de Julio, entidad que entonces funcionaba en el primer piso de la Municipalidad. Hasta aquà llega la correspondencia del “Museo Regional†encontrada. Al parecer, continuó como museo municipal.
En 1973, el Museo y la Biblioteca fueron trasladados a una casa ubicada en San MartÃn y Rivadavia, para dejar el sitio al Banco de la Provincia del Neuquén, que se abrió ese año y ocupó el primer piso de la Municipalidad. Maclovia advirtió que la vivienda no era segura, pero la mudanza se hizo igual.
Poco después, fue forzada la puerta de esa casa y robaron valiosas piezas que nunca se encontraron; ni se esclareció el hecho. A partir de entonces, lo que habÃa quedado de la colección fue exhibido en vitrinas municipales y algunas piezas fueron guardadas.
Cinco años más tarde, la biblioteca fue trasladada y la actividad del museo se desvaneció, hasta que el rescate del edificio permitió inaugurar la antigua casita de la primera Comisión de Fomento, como Museo Municipal Primeros Pobladores, en 1989.
