Aportó más datos al decir que “hace 100 años habÃa una gran fusión de nieve y lluvias, donde los barcos remontaban desde Viedma hasta el Alto Valle, también hubo alguna sequÃa, pero ahora tenemos una persistencia de años cada vez más secos, sobre todo en los últimos tres años, con una situación crÃticaâ€.
Consideró dentro de sus conceptos que “los sÃntomas claramente venÃan anunciándose en los últimos años y claramente son extremos con estas sequÃas actuales. Este escenario es clave en el cambio climático y nos está preocupando, esto ya pasó a ser un problema no solo nacional, sino también sudamericano. Los tiempos se están acelerando y los fenómenos son cada vez más fuertesâ€.
Es evidente que en la región, el Limay, el Neuquén, el Negro integran las cuencas más activas, “allà se producen las mayores lluvias y nieve, las diferencias de precipitaciones son de alrededor de 5.000 milÃmetros sobre la zona cordillerana de RÃo Negro, a 900 sobre Bariloche, 180 aproximadamente en el Alto Valle†y luego la precipitación hacia el Este con mucha influencia del océano Atlántico.
Explicó Frassetto que “la zona andina de RÃo Negro es una zona boscosa, baja, donde apenas es un poco más de 10 o 15% con respecto a la zona de Collón Curá donde hay una mayor altitud, esa zona no depende fundamentalmente de la nieve, salvo por un año excepcional, depende de las lluvias, sobre todo en este otoño último donde tenemos estos pobres caudales que estamos observando en los últimos añosâ€.
Asimismo contó que “en la alta cuenca del Neuquén y podemos seguir con el Colorado, tenemos lluvias por encima de los 500 milÃmetros, en la parte norte es más nival y necesitamos esa acumulación de nieve para la provisión de los escurrimientos para la primavera y el verano. No tenemos lagos glaciarios como el Nahuel Huapi. Desde Aluminé o el Huechulafquen aun en situaciones crÃticas siempre nos alimentan los rÃos†y agregó que “en cambio el Neuquén y el Colorado dependen estrictamente de ese paquete nival que se haya acumulado y no tenemos nieve este año. Por eso es un año tan crÃtico, es el año más crÃtico de la historia medidas estas cuencas en los últimos 100 añosâ€.
Distintos profesionales que se dedican al estudio del cambio climático y meteorólogos aseguran que durante los últimos 15 años dominan las condiciones de déficit y para Frassetto “se han acentuado los perÃodos secos en la cordillera y Centro Oeste de RÃo Negro, cada vez son más recurrentes las sequÃas extendidas en toda la zona, también en la meseta rionegrina y en la región Sur y en este momento la sequÃa también se extiende por muchos meses en el Sur de la Provincia de Buenos Aires y sobre el Este de la provincia de RÃo Negro. Estamos en todo el Norte patagónico con una sequÃa enormemente persistente. La provincia de RÃo Negro soporta como otras regiones el cambio climático, con temperaturas elevadasâ€.
El meteorólogo también brindó algunas cifras: “este ciclo es el más extendido desde 1950 a la fecha, Neuquén tiene el perÃodo más seco desde el año 1941, el Colorado el caudal más bajo en este julio. El Paraná la sequÃa más extendida desde 1944. Brasil tiene el déficit más grande de precipitaciones de los últimos 100 años. Ustedes ven que estamos hablando de periodos que superan los 70, 80 o 100 años y además con una frecuencia recurrente cada vez mayor. Se nos adelanta la primavera, la semana que viene con temperaturas que llegarán a los 20 grados. Los frentes frÃos se darán al Sur, Chubut, Santa Cruz, Tierra de Fuego, los sistemas frÃos pasarán por el Sur. Acá no tenemos lluvias, no tenemos nieve y no tenemos vientosâ€.
Por último, Fernando Frassetto insistió que “estamos con un escenario complicado en el hemisferio sur con sequÃas cada vez más persistentes en grandes zonas, pero aumenta la posibilidad de fenómenos extremos, con 300/400 milÃmetros en 48 horas, como ya sucedió, recordemos abril de este año que fue el único momento que llegó el monzón sobre nuestra región y alternamos la preocupación de no tener lluvia, nieve, ni precipitaciones frontales, con un fenómeno de tormentas cada vez más severas. Este es un fenómeno recurrente a nivel mundial y también en nuestra región se están sufriendo estos dos escenarios, tÃpicos del resultante del calentamiento globalâ€.
