El intendente de Puerto Pirámides, Fabián Gandón, alertó sobre "una crecida inusual" de lo que se conoce como "marea roja" en los golfos Nuevo y San José, que se ubican en el interior de PenÃnsula Valdés, donde se constató la presencia de toxinas muy por encima de los valores habituales, y se investiga si esta situación provocó la muerte de al menos 15 ejemplares de ballena franca austral ocurrida en los últimos dÃas.
"Hemos pedido a la población que no consuma agua hasta tanto no se hagan los estudios porque tememos que, a través de la planta desalinizadora que toma del golfo para consumo, una vez tratada en el proceso de potabilización, pueda llegar a los tanques domiciliarios", afirmó el jefe comunal en diálogo con Télam.
mbos golfos se ubican al sur y al norte de la PenÃnsula Valdés, sobre el extremo noroeste del Chubut, que le dan a ese accidente geográfico la particular forma en el mapa de un hongo que se introduce en el mar.
"Tememos que las toxinas ingresen por los chupadores que tiene la planta desalinizadora y hasta que eso no se descarte le pedimos a los vecinos que no consuman el agua de red y solo se limiten a la limpieza, pero no a la ingesta", insistió el intendente.
La particularidad del fenómeno que se conoce como "marea roja" viene por lo general acompañada por la recomendación de que no se consuman moluscos bivalvos y gasterópodos.
Esas especies, por su capacidad de filtración del agua para alimentarse, retienen las toxinas que pueden ser letales para quienes coman su apreciada carne, pues ni la cocción elimina la toxina.
Gandón indicó que, según le comentaron las personas que hacen avistaje, "se ven manchones de algas como nunca y se cree que eso pueda tener vinculación con la mortandad de ballenas".
Ocurre que las toxinas permanecen en las formaciones de microalgas que flotan en los golfos y los ejemplares, en contacto con ellas, pueden haber consumido las toxinas que se verificaron en grandes concentraciones.
