La polémica por los juzgados de Familia suma capÃtulos y actores. Según se supo ahora, una de las integrantes del Consejo de la Magistratura, Monserrat Morillo, dijo que “están incendiados†y “colapsadosâ€, mientras que otra, Isabel López Osornio, le pidió al Colegio de Abogados que se pronuncie sobre la facultad del Consejo para pedir información al Poder Judicial.
Lo hizo a partir, justamente, de un pedido de informes suyo sobre la situación en el juzgado de Familia 1, que está vacante y en pleno concurso para elegir al o la reemplazante.
En paralelo, esta polémica reactivó las gestiones del Tribunal Superior de Justicia ante la Legislatura para que despierte de su letargo al proyecto presentado en septiembre de 2017 para la creación de tres nuevos juzgados de Familia para atender la creciente demanda del servicio.
“RÃo Negro†ya habÃa informado la semana pasada sobre esta polémica.
El juzgado de Familia 1 está en concurso para cubrir la vacante que dejó el ascenso de José Noacco a camarista, y la consejera López Osornio (representante de los colegios de abogados) propuso enviarle una nota a la jueza subrogante Gabriela Ãvila para que informe “datos objetivos y estadÃsticos†que no surgen de los que publica el Poder Judicial sobre el estado de ese tribunal.
Morillo, la otra representante de los abogados, se opuso con énfasis. Dijo que no se le puede pedir a una jueza que tiene el juzgado “colapsado†e “incendiado†(está a cargo de Familia 1 y 2, y las dos secretarias están de licencia) que se ponga a revisar “5.000 expedientes†para contestar el pedido de informes.
Esa cuestión resultó sencilla de zanjar: a propuesta de Gustavo Mazieres (FpV) el pedido de informes fue redirigido al presidente del Tribunal Superior de Justicia, Roberto Germán Busamia.
