Hay lugares que parecen hechos para caminar despacio. Donde el silencio tiene sonido propio, el aire huele a bosque húmedo y cada curva del camino invita a detenerse unos minutos más. En invierno, Yuco se transforma en uno de esos destinos capaces de sorprender incluso a quienes conocen desde hace años el Parque Nacional Lanín.
A apenas 30 kilómetros de San Martín de los Andes, este pequeño paraíso combina bosque andino patagónico, playas de arena volcánica, miradores naturales y una tranquilidad difícil de encontrar en otros sectores más concurridos del lago Lácar. Cuando las temperaturas bajan y la nieve comienza a cubrir las montañas, el paisaje adquiere una belleza distinta: más serena, más íntima y profundamente patagónica.
El recorrido hasta Yuco es parte de la experiencia, desde San Martín de los Andes se toma la Ruta Nacional 40 en dirección a Junín de los Andes. A unos 20 kilómetros de la ciudad, se encuentra el acceso señalizado a Hua Hum. Desde allí, un camino de ripio consolidado atraviesa un entorno de bosque andino patagónico y, tras recorrer aproximadamente 13 kilómetros, se llega al área de Yuco, ubicada sobre la costa del lago Lácar, dentro del Parque Nacional Lanín.

El trayecto completo demanda alrededor de una hora y media en vehículo, aunque el tiempo puede variar según las condiciones del camino. Durante el invierno es fundamental consultar el estado de las rutas y caminos antes de emprender el viaje, ya que las nevadas, el hielo o la presencia de barro pueden modificar las condiciones de circulación. Conducir a velocidad precautoria y disfrutar del paisaje permite apreciar uno de los accesos más pintorescos del Parque Nacional Lanín.
