La llamada eficacia de las formulaciones y la respuesta inmune que el organismo desarrolle podrÃa verse alterada si, por ejemplo, la persona consume alcohol luego de la inoculación.
Pero ¿cuánto alcohol? ¿Cuánto tiempo después de la vacuna? Las dudas de la mayorÃa de la población la ciencia las responde casi en tiempo real, dado el tiempo récord en que fueron desarrolladas las vacunas que están siendo administradas.
Una reciente publicación en The New York Times asegura que no hay pruebas de que tomar una o dos copas de alcohol pueda reducir la eficacia de ninguna de las actuales vacunas contra el COVID-19 que se administran en los Estados Unidos; estas son las de Pfizer, Moderna y Johnson & Johnson. “Algunos estudios han descubierto incluso que, a largo plazo, el consumo de cantidades pequeñas o moderadas de alcohol podrÃa beneficiar al sistema inmunitario al reducir la inflamaciónâ€, destacó el artÃculo.
En otro orden, los expertos afirman que el consumo excesivo de alcohol, especialmente a largo plazo, puede suprimir el sistema inmunitario e interferir potencialmente en la respuesta de la vacuna. Y aclararon que “dado que el organismo puede tardar semanas en generar niveles protectores de anticuerpos contra el nuevo coronavirus después de la inyección contra el COVID, cualquier cosa que interfiera en la respuesta inmune serÃa motivo de preocupaciónâ€.
El médico oncólogo Elmer Huerta, experto de la Universidad George Washington y ex presidente de la Sociedad Estadounidense del Cáncer, se refirió a este controversial interrogante en el podcast coronavirus: realidad vs ficción, con el Dr. Elmer Huerta, por CNN: “El consumo de bebidas alcohólicas y las vacunas contra el COVID-19 surgió de Sputnik V, el Instituto Gamaleya fue la única entidad que cuando sacó su vacuna el año pasado en agosto, septiembre, dijo que las personas deberÃan abstenerse de tomar alcohol. La verdad es que nunca hubo una razón cientÃfica para eso y no hay ninguna otra empresa farmacéutica que haya dicho lo mismoâ€.
“No hay ninguna restricción, si la persona tiene la costumbre de tomarse un vasito de vino o una cerveza con la comida a la noche, el mismo dÃa de la vacuna, lo puede hacer. Obviamente no hay que embriagarse, por que si tiene efectos secundarios, pueden ser peores, pero no hay ninguna razón para que ese dÃa de la inoculación se pueda tomar alcohol, por supuesto con moderaciónâ€, añadió.
Ilhem Messaoudi, directora del Centro de Investigación de Virus de la Universidad de California, y destacó que “si alguien realmente es un bebedor moderado, no hay riesgo de tomar una copa en el momento de la vacunaâ€. La especialista, que realizó investigaciones sobre los efectos del alcohol en la respuesta inmune sostuvo que “hay que ser muy consciente de lo que significa realmente beber con moderación. Es peligroso beber grandes cantidades de alcohol porque los efectos en todos los sistemas biológicos, incluido el sistema inmunitario, son bastante graves y se producen con bastante rapidez una vez que se sale de esa zona moderada“.
