Científicos de la Universidad Austral de Chile crearon un dispositivo basado en nanocuerpos de alpaca que detecta la cepa Andes en solo cinco minutos. En diálogo con El Cordillerano, Rodrigo Bustamante, del área de Epidemiología del Hospital Zonal de Bariloche, analizó la factibilidad de su implementación y la precisión de la técnica.
La innovación se sustenta en el uso de nanocuerpos derivados de alpacas, moléculas inmunitarias altamente específicas diseñadas para reconocer la infección. El dispositivo, apoyado por el Centro de Prevención de Pandemias de Corea del Sur, distribuirá una primera partida de 5.000 unidades en el sistema público chileno y proyecta además el desarrollo de terapias neutralizantes.
En diálogo con El Cordillerano, Rodrigo Bustamante, integrante del área de Epidemiología del Hospital Zonal Bariloche, analizó el alcance de esta herramienta y su comparación con las técnicas de diagnóstico actuales.
Al ser consultado sobre el funcionamiento del nuevo kit, Bustamante destacó la precisión de la técnica respecto a los métodos tradicionales: «Por lo que leí, tiene una sensibilidad del 100% comparado con la PCR, que es la técnica de diagnóstico estándar o golden. Sería más que nada un test rápido de tamizaje que permitiría descartar o confirmar pacientes con hantavirus, sobre todo en lugares donde el diagnóstico con PCR, que requiere toda una tecnología y personal no cuentan con todo eso».
Asimismo, hizo hincapié en las dificultades geográficas de la región andina: «Muchas veces estos casos se dan en lugares de difícil acceso para el diagnóstico, donde trasladar al paciente es mucho más difícil y complejo. Y también a veces lo trasladas y no es hantavirus. Si funciona y se puede poner en práctica, la verdad que es una muy buena herramienta».
Respecto al desarrollo comercial y la posibilidad de contar con tecnologías similares en el país, el especialista señaló: «Generalmente el que lo inventa tiene la patente y después hay que ver si lo puede comercializar en otros países. En nuestro país sé que hay un laboratorio que interesado en desarrollar algo similar, pero está en los primeros pasos. Lo tienen más apuntado a la parte del hantavirus del norte de la Argentina y quieren ver si lo pueden adaptar al hantavirus de la Patagonia, a la cepa Andes».
Bustamante agregó que el uso de anticuerpos en estos kits brinda otras posibilidades terapéuticas: «Abre la puerta a, en un futuro, un tratamiento; de generar un suero con anticuerpos que si se confirma que el paciente tiene hantavirus se le pueda dar ese tratamiento que mejore la sobrevida, que hasta ahora no contamos con ningún tratamiento».
