El "influencer de Dios" murió de leucemia y fue beatificado frente a más de 3.000 fieles en la pequeña ciudad italiana de AsÃs.
Carlo Acutis era un influencer que difundÃa, a través de sus redes sociales, contenido relacionado a temas religiosos. El adolescente fue destacado por el Papa como un ejemplo de evangelización en el mundo digital y fue beatificado frente a más de 3.000 fieles en AsÃs pese al alza de casos de coronavirus y con miles de personas que siguieron la ceremonia por streaming desde todo el mundo.
Acutis nació en Londres el 3 de mayo de 1991 y falleció a los 15 años el 12 de octubre de 2006, dÃas después de saber que tenÃa leucemia. Para ese entonces, habÃa llegado a convertirse en un "influencer de la EucaristÃa" a través del catecismo virtual y de la creación de un proyecto que habÃa desarrollado para poner online todo tipo de contenidos religiosos.
La decisión del Sumo PontÃfice de beatificar al joven se dio el 21 de febrero de 2020, luego de que se aprobara un milagro atribuido a Carlo Acutis, facilitando entonces su beatificación.
A Carlo se le atribuyó la milagrosa curación de un niño brasileño, que tenÃa una enfermedad irreversible y se curó tras tocar una reliquia suya en la capilla de Nuestra Señora Aperecida, en Campo Grande de Mato Grosso del Sur (Brasil).
Este sábado 10 de octubre, miles de fieles se reunieron en AsÃs para acompañar al cardenal Agostino Vallini durante la misa de beatificación con la que el Vaticano ya considera a Acutis oficialmente como "beato", paso previo a la Santidad.
"Hoy nos admira y nos atrae especialmente la vida y el testimonio de Carlo Acutis, a quien la Iglesia reconoce como modelo y ejemplo de vida cristiana, proponiéndolo sobre todo a los jóvenes" dijó Vallini, vicario emérito del papa Francisco para la diócesis de Roma, tras leer la carta del pontÃfice que oficializó la beatificación.
Minutos antes, los padres de Acutis habÃan llevado la reliquia hecha con el corazón del joven, que tuvo un tratamiento para permitir su conservación, y con una de sus frases grabada en el gabinete contenedor: "La EucaristÃa es mi autopista al cielo".
