a iniciativa podrÃa tratarse en el recinto la semana que viene y dos diputados nacionales neuquinos, que ya anticiparon su voto, argumentaron ante LM Neuquén las razones de sus posicionamientos.
El primero señaló su apoyo al proyecto de ley bajo la premisa de que se trata de un problema de salud pública en la Argentina. “Las estadÃsticas que hay, que son parciales, nos muestran que entre 400 y 600 mil mujeres en Argentina abortan de manera clandestina con un riesgo sanitario muy fuerteâ€, dijo, al tiempo que consideró que se trata de una normativa “muy completa†y que va a contar, según su visión, con el apoyo mayoritario de los legisladores que integran la Cámara.
Por su parte, Sánchez advirtió que se debe “defender la vida desde el momento de la concepción, y es lo que hace Argentina de acuerdo a los pactos a los que ha adheridoâ€. Sostuvo que si bien el aborto representa una cuestión de salud pública “no lo es en la dimensión en que se lo quiere ponerâ€. Dijo, además que el proyecto “de ninguna manera establece cómo se acompaña a las mujeres en algo que es innegable, respecto de lo que significa el trauma pos abortoâ€.
¿Cuáles son los argumentos que usted entiende como válidos para votar a favor de la legalización del aborto?
Creo que estamos en un momento histórico y hay una cuestión de mandato popular. En términos personales fue una decisión difÃcil de tomar porque yo soy el séptimo hermano en mi familia y tengo una militancia cristiana. Pero hay un colectivo social planteando la necesidad de legalizar la interrupción voluntaria del embarazo y yo he decido ser parte de esta expresión colectiva, que de ninguna manera afecta ninguna convicción personal sino que visibiliza un problema de salud pública en la Argentina. Las estadÃsticas que hay, que son parciales, nos muestran que entre 400 y 600 mil mujeres abortan de manera clandestina con un riesgo sanitario muy fuerte. Por mandato popular, por una cuestión de salud pública y por justicia social, es que voy a acompañar esta iniciativa.
¿Qué respuesta tiene para quienes desestiman las estadÃsticas respecto a cantidad de abortos y muertes que se generan por esta práctica?
Se trata justamente de estimaciones porque la clandestinidad esconde muchas veces que la muerte y el padecimiento en términos sanitarios no se visibilice. Las estadÃsticas se construyen con datos de sectores del sistema público que intervienen en cuestiones del pos aborto, donde se dieron previamente situaciones de higiene o sanitarias no óptimas, con prácticas rudimentarias. Y esta ley no invita a las mujeres a abortar sino que pone en agenda un tema tabú, que implica una enorme complejidad. Y es una cuestión de justicia social porque la mujer que está condenada a muerte por estas prácticas es la que menos acceso tiene a una salud de calidad.
Otro de los cuestionamientos que se hace es sobre los costos que deberá enfrentar el sistema público de salud para garantizar la legalización del aborto. ¿Qué opina?
El costo hoy es altÃsimo en la atención pos aborto, producto de la clandestinidad. Lo que establece la ley es el acceso público, a través de procedimientos no invasivos como el uso de medicamentos. Los costos, y esto está comprobado en los paÃses que legalizaron esta práctica, bajaron en materia de salud pública. Hoy es alto por la situación de vulnerabilidad de muchas mujeres por esta práctica clandestina, que terminan después con un problema de salud atendiéndose en el sistema público y, en el peor de los casos, en la muerte.
¿Cree que Diputados va a aprobar esta ley?
El jueves estarÃamos sesionando después del dictamen y tenemos la expectativa que se va a obtener una media sanción sin mayores modificaciones porque el proyecto es muy completo.
¿Por qué se opone a este proyecto de ley?
Como muchos y, creo que también la mayorÃa de los argentinos, tengo una formación humanista. Nuestra religión aceptada por la Constitución Nacional dice en su artÃculo 2 que la religión oficial del paÃs es la Católica y todos nosotros estamos influenciados por esto. Es parte de nuestra cultura y es humanista. Y ahà entendemos que hay que defender la vida desde el momento de la concepción, y es lo que hace Argentina de acuerdo a los pactos a los que ha adherido.
También, lo que establece la academia nacional de medicina, que el momento de la concepción es una vida, independientemente a la de la madre. Lo que tenemos que hacer desde el Estado es proteger esa vida, eso es algo que voy a defender siempre.
¿Usted está en contra también de los casos de abortos no punibles?
Yo no estoy de acuerdo con el fallo FAL (En 2012, la Corte Suprema falló a favor de un aborto para una chica de 15 años, por el peligro que implicaba esa gestación para su salud y su vida). Este fallo es un invento de la Corte Suprema de ese momento porque el Código Penal no dice lo que sostiene ese fallo. De ahà salieron una serie de medidas donde los abortos se practican de facto. Donde hoy una persona a partir de una simple declaración jurada puede acceder a esta práctica, invocando una afectación a su estado de salud. El proyecto actual no solo habilita el aborto legal y gratuito, sino que tiene otras connotaciones escabrosas, como que una niña de 13 años violada puede ir a practicarse un aborto acompañada de su violador, sin la necesidad de que sus padres se enteren.
Tomando este ejemplo, de una niña de 13 años violada que queda embarazada. ¿Usted también está en contra de la interrupción del embarazo para estos casos?
En todos los casos creo que la vida no puede ser eliminada.
¿Inclusive en este?
SÃ, porque a un delito que se cometió, como el de la violación, se le suma otro, que es el aborto.
¿Qué opina respecto al argumento de que la legalización del aborto es una cuestión de salud pública?
Es un tema de salud pública pero no en la dimensión en que se lo quiere poner. Si hablamos de un estado de equilibrio psÃquico y social, de ninguna manera el proyecto establece como se acompaña a las mujeres en algo que es innegable de lo que significa el trauma pos aborto, que claramente es un problema por el que pasan muchas mujeres y también los hombres, porque somos parte. Cuando hay un acto sexual, hay un hombre que interviene y acá eso desaparece, sin que tengamos ninguna responsabilidad ni derecho. Pero volviendo al caso de las mujeres. ¿Cómo se las acompaña? De ninguna manera porque no se considera la salud de la mujer desde ese punto.(LMN)
