El hecho, extremadamente grave, merece el rechazo de una comunidad que, en su enorme mayoría, decide vivir en paz y se opone a cualquier hecho que refleje expresiones de violencia y de odio.
Este ataque se suma a otros actos recientes, incluyendo agresiones verbales y amenazas a trabajadores, rotura de mobiliario y de cartelería y publicaciones en redes sociales fomentando desprecio por las personas.
Cada día, la enorme mayoría de las vecinas y los vecinos de San Martín de los Andes elegimos vivir en paz y resolver nuestras diferencias alejados de quienes insisten en sembrar formas irracionales de convivencia.
