El primer dÃa de regreso a la escuela tras la cuarentena será muy distinto a cualquier otro inicio de clases. Los chicos ingresarán en distintos horarios y esperarán en la puerta a que les tomen la fiebre con un termómetro infrarrojo. Una vez adentro, no habrá charlas de pasillo ni actos, irán directo al aula, donde se lavarán las manos con frecuencia con alcohol y toallas de papel.
Tanto para los padres como para los alumnos y docentes, la vuelta a la escuela llevará un tiempo de adaptación, porque serán otros ritmos, otras rutinas y otras formas de aprender y relacionarse
Según el protocolo Camino a la Escuela, que presentó el viernes el gobierno provincial, la primera diferencia con la que se toparán los estudiantes que vuelvan será que solo coincidirán con algunos de sus compañeros.
Dividirán los cursos, para no superar los 15 chicos a la vez dentro del salón, y se combinará el aprendizaje presencial con las tareas en casa.

Otra novedad serán las pistolas infrarrojas para medir la fiebre. Los alumnos ingresarán de a uno y a todos les tomarán la temperatura. También tendrán que lavarse las manos en la puerta con un dispenser de alcohol en gel a pedal.
Para evitar aglomeraciones, cada grado o ciclo tendrá un horario distinto de entrada y salida. Ya no se verán padres estacionados en doble fila ni una muchedumbre agolpada en la vereda a las 8, las 13 y las 17.
No se especificó aún qué pasará con los colectivos y el transporte escolar.
Una vez en el colegio, cada cual se dirigirá a su salón, sin socializar. No habrá acto de bienvenida con el discurso emotivo de la seño de turno, ni recreos. Tampoco se podrán usar las bibliotecas y laboratorios. En las técnicas, los talleres seguirán cerrados.
Dentro del aula, maestros y estudiantes tendrán a mano rociadores con alcohol y toallas de papel, para lavarse las manos cada hora y media. Según instrucciones de Nación, todos deberán permanecer con los barbijos puestos y los docentes usarán también una máscara trasparente. Será difÃcil la comunicación con los rostros cubiertos, pero se tratará de una de las tantas cosas a las que habrá que adecuarse.

Una vez en el colegio, cada cual se dirigirá a su salón, sin socializar.
En los baños, el protocolo provincial prevé que coloquen dispensarios de jabón lÃquido y toallas desechables. Aunque parezca una obviedad, antes de la pandemia, eran contados los colegios que contaban con esos insumos.
Las seños y profesores no se reunirán más a tomar mate o charlar entre una clase y otra.
Los auxiliares tampoco la tendrán fácil, porque habrá que desinfectar aulas y pasillos varias veces al dÃa.
El protocolo no aclara qué pasará con los comedores escolares y viandas. Una opción es que se sigan repartiendo alimentos a las familias, como hasta ahora.
A la salida, no se darán abrazos ni besos. Los chicos tendrán que conformarse con una despedida a la distancia e intuir la sonrisa cómplice de sus compañeros debajo del barbijo.

Si se comprueba que algún integrante del colegio tiene COVID-19, se suspenderán las clases un dÃa para limpiar a fondo
El protocolo neuquino Camino a la Escuela prevé que se reserve un aula dentro de cada colegio para aislar de inmediato a los alumnos, docentes o auxiliares con sÃntomas compatibles de COVID-19, como fiebre, tos o dificultad para respirar.
Ese salón contará con rociadores de alcohol y toallas de papel. Se usará para que la persona con sÃntomas espere a que lleguen los equipos de emergencias, para analizar su caso. Aunque la sospecha termine con un test negativo, igual desinfectarán por completo el aula de aislamiento.
Si el estudiante o maestro presenta sÃntomas antes de ingresar al colegio, no le permitirán la entrada. El personal que controle la fiebre en la puerta tendrá la difÃcil tarea de frenar a los chicos que sean casos sospechosos y dar las explicaciones a sus padres.
Si se comprueba que algún integrante del colegio tiene COVID-19, se suspenderán las clases un dÃa para limpiar a fondo y se hará un seguimiento de sus contactos del mismo curso.
La continuidad o interrupción de las clases presenciales en Neuquén estará atada también a la trasmisión social del virus. El protocolo establece una escala de cinco estados epidemiológicos: el 1 para localidades sin casos activos y el 5 para las que tengan circulación comunitaria y duplicación menor a 14 dÃas.
(LMN)
