Cansada del daño de los visones americanos (especie exótica) en sus gallineros, una vecina del paraje de Abra Ancha, cerca de Aluminé, colocó dos cepos para capturarlos pero no dio con su objetivo y en las trampas cayó un gato montés juvenil, que fue rescatado por la Dirección Provincial de Fauna y se encuentra recuperándose.
El animal fue rescatado el 9 de julio y 72 horas después se recupera en Aluminé donde le hicieron un ambiente enriquecido, un espacio de similares caracterÃsticas al hábitat donde vive, con el objetivo de minimizar el impacto que genera el cautiverio.
Tras encontrar al felino, la mujer alertó inmediatamente a la Dirección Provincial de Fauna, que enviaron a un representante, MartÃn Salazar, junto con la veterinaria de la Reserva Natural Urbana Quilquelil, Carolina Marull; y el Director del Museo municipal El Charrúa, Titi Ricciuto.
“No pesaba más de un kilo y tenÃa un cepo en cada pata trasera. Por suerte la vecina nos alertó y logramos rescatarlo. HabÃa pasado toda la noche, con nieve y bajas temperaturas. Estaba muy flaco y debilitado por la hipotermia con un grave estado en ambas patas traserasâ€, dijo a LM Neuquén, la veterinaria Marull.
“A las 24 horas recién se despertó. Estaba débil y empezó a comer y de a poco a desplazarse arrastrando sus patas posteriores. A más de tres dÃas de haber sido rescatado, apoya con más movilidad, pero el pronóstico es reservadoâ€, dijo la veterinaria.
En el transcurso de esta semana sabrán si podrá valerse por sà mismo y pueda ser liberado en su hábitat o bien deba ser relocalizado en algún refugio con fines educativos o de conservación de la especie.
“Esperemos que pueda ser devuelto a su ambiente. Excepto cuando se le dio de comer porque estaba muy débil, que por suerte se mostró muy desconfiado, se trata de tener el menos contacto posible. La idea no es domesticarlo, es un animal salvaje y asà debe serâ€, agregó.

Marrul aprovechó la oportunidad para sensibilizar a la gente para que no pongan cepos ni envenenen a estos animales porque tiene su rol en el control de la población de roedores. Recomendó mejorar la infraestructura de los gallineros y tener un perro cerca para evitar que estos animales considerados “dañinos†maten a las gallinas.
“Entiendo la bronca que pueden tener, a mà un gato montés me mató unas 17 gallinas. Reforcé el gallinero y se acabó el problemaâ€, dijo la veterinaria quien destacó la acción poco común de la vecina de darles aviso para rescatarlo.
(LMN)
