Increíbles escuchas de los narcopolicías neuquinos: “Por fin, Taka, volviste a ser el comisario corrupto de antes”

Al comisario Miguel Ángel Muñoz (46), jefe de la seccional 18° de Neuquén, los narcos le decían "Takajara". No está claro si ese apodo lo consiguió por cierto parecido físico con el fugaz jugador de Boca (el japonés Naohiro Takahara), o por su persistente costumbre de cobrar coimas.
"Dale, Taka-Taka", le reclama Omar Andrés Asef (49), alias "El Viejo o "El Turco", cuando el oficial jefe se demora en hacer un allanamiento en contra de una banda rival. Asef sabe del trabajo policial: llegó a cabo primero de la Policía neuquina antes de que lo exoneraran y se reconvirtiera en líder de una de las bandas de narcomenudeo más importantes de la provincia.
Cuando Asef consiguió su objetivo, cuando el allanamiento contra un competidor se hizo como él había planeando, le pagó a "Takajara" 15.000 pesos por sus servicios, como bono extra. Todo, todo, quedó registrado en una serie de escuchas registradas por la Justicia Federal.
"Apenas hagas el reviente tenés el aumento y lo tuyo. Te quiero. Gracias Taka. Por fin, Taka, volviste a ser el comisario corrupto de antes, eso es lo que vale. Me emocionás. Mirá, se me caen las lágrimas", le dice Asef a Muñoz el 6 de febrero de 2020 cuando el comisario le informa que encontró la excusa legal para allanar al narco que preocupaba al "Turco".
Asef quedó tan contento que llamó a su mano derecha -Braian Aaron Catalán (24), alias "Mister O'Conners"- y le detalló: "Cuando entraron los del grupo especial, hermano, le rompieron todo. Hicieron alto circo, hermano.... esa es la que va. Vamos Taka-Taka ¿Sabés el cagazo que se han pegado adentro?".
En el marco de este expediente -lleno de seguimientos, escuchas y mensajes telefónicos- el pasado 1° de diciembre el comisario Muñoz fue detenido en un operativo ordenado por el juez federal Gustavo Villanueva que incluyó 17 allanamientos a cargo de la Policía Federal y la Policía de Neuquén.
Los objetivos no fueron sólo los kioscos de venta de droga (cinco en total, distribuidos por la ciudad), sino también la comisaría 18°, la comisaría 3°, la Dirección Antinarcóticos y el Departamento de Delitos Contra la Propiedad y Leyes Especiales.
Junto con Muñoz cayeron otros tres policías y cuatro narcos, entre ellos Asef y Catalán. Un detalle: uno de los oficiales involucrados era quien atendía personalmente las denuncias del programa "Neuquén te cuida", que toma los casos de denuncias referidas al narcotráfico.
Para el fiscal federal de Neuquén Miguel Angel Palazzani y el fiscal Diego Iglesias, de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) -que colaboró en la investigación-, los policías no sólo cobraban coimas, sino que eran parte integral de parte de la banda. Por eso la imputación contra ellos es "tráfico organizado", el mismo que para los narcos.
De acuerdo a la acusación, los uniformados (al los que el jefe narco llamaba en clave "parientes") cumplían cuatro tipo de funciones: daban protección avisando de los operativos, anulaban la competencia, proveían armas y drogas que conseguían de otros allanamientos y ponían al servicio de Omar Asef la base de datos policial.
Las increíbles escuchas
Las escuchas son asombrosamente explícitas. En ellas se habla de un pago semanal base de 5 mil pesos (por policía). Incluso hay conversaciones en las que los agentes piden aumento de sueldo, como en una improvisada paritaria.
Ejemplo: "Tenemos que hablar para aumentar. ¡Si ustedes la subieron a la cosa! ¿Te acordás que cada un mes y medio íbamos a ir subiendo? Y ya pasaron tres meses", le reclama uno de los policías involucrados a Catalán.
El sistema de "pagos" también incluía regalos, como un auto nuevo como premio por un buen trabajo, o créditos para comprar un terreno o hacer el cumpleaños de una de las hijas de uno de los policias.

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