Tramas que cuidan 15: Cuando internet educa en silencio

Muchos adultos crecimos en una época en la que acceder a contenidos pornográficos requería cierta búsqueda. Hoy la situación es muy diferente: la pornografía está a pocos clics de distancia y, muchas veces, aparece antes de que exista una conversación sobre sexualidad, consentimiento o vínculos saludables.

Frente a esta realidad, una pregunta inquieta a muchas familias: ¿hay que hablar de pornografía con las adolescencias? Creemos que sí.

No porque queramos promover su consumo ni controlar todo lo que ven nuestros hijos e hijas sino porque, si no hablamos nosotros, hablarán otros. Hablarán las redes sociales, los algoritmos, los grupos de pares y los propios contenidos que circulan en internet. Y la pornografía no fue creada para educar sino para generar excitación.

La diferencia es importante. Así como nadie aprendería sobre alimentación saludable mirando únicamente publicidades de comida rápida, tampoco podemos esperar que la pornografía enseñe sobre consentimiento, afectividad, respeto o construcción de vínculos.

La especialista argentina Roxana Morduchowicz señala la importancia de desarrollar una mirada crítica sobre los contenidos digitales. No se trata solamente de restringir, sino de acompañar, contextualizar y ayudar a pensar.

Por eso, más que preguntarnos si los adolescentes acceden o no a estos contenidos, quizás deberíamos preguntarnos qué mensajes reciben a través de ellos. ¿Qué aprenden sobre los cuerpos? ¿Qué ideas construyen sobre el deseo? ¿Qué lugar ocupa el consentimiento? ¿Qué modelos de relaciones aparecen representados? ¿Qué prácticas se muestran como normales?

Pero ¿cómo abordar el tema sin generar incomodidad o rechazo?

Tal vez el primer paso sea evitar el interrogatorio. En lugar de preguntar directamente qué consumen, puede ser más propicio  partir de una noticia, una serie, una situación que circula en redes o una reflexión sobre cómo internet transformó el acceso a la sexualidad.

A veces funciona mejor hablar sobre el tema antes que hablar sobre el adolescente. También ayuda escuchar más de lo que hablamos. Preguntar qué opinan, qué piensan que muestra la pornografía y qué aspectos de la sexualidad quedan fuera de escena.

No se trata de dar una clase ni de controlar. Se trata de construir un espacio donde puedan preguntar, reflexionar y encontrar adultos dispuestos a acompañar, ya que cuando una conversación no ocurre en casa, igualmente ocurre en algún lado.

Y las adolescencias requieren interlocutores que puedan hablar de estos temas con respeto, información y apertura. Incluso cuando nos resulten incómodos.

Esta reflexión se inscribe en la serie "Ciudadanía digital y adolescencias"- Instituto de Formación Docente N°3 - @ifd3_sma 

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Ante cualquier emergencia, hay una línea gratuita y confidencial de Salud Mental disponible las 24 horas: 299 535 8191 (llamadas y mensajes). Para urgencias, el número de emergencias es el 107.

El servicio de salud mental funciona de manera descentralizada en los centros de salud de nuestra ciudad. Los días y horarios habilitados para consulta espontánea son los siguientes:

Chacra 30 (Los Lagos, al lado de la delegación municipal): martes y jueves desde las 8.30 hs. Tel.: (2972) 411 188 — WP: 2972 405 852 (solo mensaje)

Tiro Federal (Tte. Cnel. Pérez y Weber): lunes de 13.30 a 15.30 hs. Tel.: (2972) 428 145 — WP: 299 606 7656 (solo mensaje)

Vega Maipú (Hugo Berbel entre Gregorio Álvarez y Berta Koessler): lunes de 13 a 15.30 hs. Tel.: (2972) 413 856 — WP: 294 4418058 (solo mensaje)

Arenal (Los Cerezos y Piñones): miércoles de 11 a 15.30 hs. Tel.: (2972) 426 011 — WP: 2972 543816 (solo mensaje)

Hospital Ramón Carrillo: atención a demanda espontánea, guardia las 24 horas.

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