A diferencia de lo que ocurre con los aviones, los colectivos de media y larga distancia no tienen fecha de regreso. Es tal la incertidumbre, que las empresas prefieren no vender pasajes para el verano, para no arriesgarse. Desde la ETON señalaron que no hubo transportistas que se retiren del mercado, pero peligran las fuentes de trabajo.
"Aún no hay nada concreto para el regreso, solo conversaciones de las cámaras de transporte con el ministerio y, en función de eso, se determinará cómo y con qué frecuencia volver a las rutas", dijo Luciano Fernández, gerente de Parada Liniers, la empresa a cargo de la ETON.
"Las ventas de pasajes están bloqueadas porque no tenemos un horizonte claro de cuándo retomar la actividad, y aunque Nación habilite el transporte, está todo sujeto a la situación epidemiológica de cada provincia", recalcó.
Aclaró que, por ahora, ninguna empresa se declaró en quiebra o planteó que se retira de la terminal. "Pero, con tanta demora, nos estamos jugando muchÃsimas fuentes de trabajo en un sector del que dependen más de 30 mil personas en el paÃs", advirtió.
Uno de los problemas con los colectivos es que, si no logran ocupar el 80% de los asientos, el viaje no es rentable. Por eso, al margen de la pandemia, en el sector también hay preocupación por lo que ocurrirá con la demanda cuando los dejen volver.
Fernández explicó que, fuera de temporada, la venta de pasajes se concentra en quienes viajan por trabajo o estudian. "No hay más clases presenciales, mientras que los actores laborales, salvo que sean esenciales, no se pueden trasladar", sostuv
