Sin poder precisar si la provincia se encuentra en un pico de contagios de coronavirus, la infectóloga del hospital Castro Rendón, Marisa Iacono, aseguró a LM Neuquén que la situación sanitaria es “muy compleja†por el aumento de casos diarios, la gran cantidad de pacientes que se encuentran con respirador y los que están internados, y por no contar con la cantidad necesaria de enfermeros y médicos porque también están contagiados.
Con seis ciudades con transmisión comunitaria de coronavirus, dÃas con más de 170 y 200 casos, a lo que se suman vÃctimas fatales, ¿estamos transitando el momento más complejo en cuanto a la situación sanitaria?
—¿Considera que la principal causa de los contagios son estas conductas irresponsables?
La gente lo vive como un verdadero problema cuando hay un integrante de la familia contagiado. Creo que tenemos tanta gente infectada por un problema de conductas. Por otra parte, los jóvenes creen que no les va a pasar nada por ser jóvenes.
El promedio de edad de los contagiados es 38 años.
La edad es un factor importantÃsimo, y es verdad que tenemos gente joven contagiada sin antecedentes previos. Por otra parte, conversando con terapistas, me llamó la atención que muchos de los pacientes que se encuentran con respirador presentan un Ãndice de masa corporal superior a 30, que es el Ãndice que considera que una persona es obesa. Es decir, la obesidad es un factor de riesgo importante como lo son la hipertensión o la diabetes.
En los últimos dÃas, las alertas se encendieron porque la ocupación de camas llegó al 95%.
Claro que este alto porcentaje nos tiene que alertar. Además, cuando decimos camas no solo debemos pensar en el elemento cama, sino en el recurso humano para manejar esas camas: los cuatro turnos de enfermerÃa, es decir, son cuatro enfermeras por turno, más el médico. Las camas las ponemos donde sea, pero acá lo esencial es el recurso humano que se necesita para manejar esas camas. Tenemos médicos contagiados, entre ellos terapistas, se ha tenido que llamar al resto de los médicos para que colaboren, dÃas atrás llegaron 12 enfermeras desde Buenos Aires que fueron destinadas a la unidad COVID del hospital. Contamos con personal infectado de la terapia de adultos, del área COVID y de guardia. Ahora también nos han llegado más respiradores, pero la cuestión pasa por quiénes manejan esos respiradores; hay anestesiólogos que están colaborando en ello.
¿Una población con miedo ayudarÃa a abordar mejor esta situación que usted definió como compleja?
No lo sé... Veo que la gente no sé si tiene miedo. Permanentemente estamos hablando en los medios de comunicación y en las redes sociales recomendando el uso del tapabocas, cumplir con el distanciamiento social. Me ha llamado la atención escuchar gente mayor que dice “de algo hay que morirâ€. Después están los otros que son más miedosos y que no se mueven de su casa o la familia no los deja moverse. Creo que es un tema cultural el de no respetar. El ejemplo más claro fue el de los esquiadores en San MartÃn de los Andes, muchos de ellos profesionales, que transgreden con certificados truchos para ir a esquiar. Mucha gente sigue pensando que esto es una gripe que no mata a nadie.
—¿Considera que transitamos el pico de contagios de coronavirus?
Insisto, es un momento complicado, no hablemos de pico porque no sabemos qué va a pasar dentro de unos dÃas, el mes que viene. Eso se podrÃa pensar en enfermedades normales, pero esta no es una enfermedad normal. FÃjese lo que pasa en Francia, en España, donde ya hubo rebrotes. El mensaje es que la gente entienda que esto no va a parar. Sabemos que el virus se transmite con rapidez y no debemos convertirnos en contactos estrechos. Tenemos que estar siempre con el tapabocas o barbijo y cumpliendo con el distanciamiento. Sin distanciamiento, van a seguir habiendo contagios, y tenemos que bajar el nivel de transmisibilidad del virus. No es tan difÃcil cuidarse.
Comienzan pruebas con suero equino
Marisa Iacono adelantó que esta semana el hospital Castro Rendón comenzará con los estudios del suero equino que se está probando para combatir el coronavirus.
El suero mostró, en pruebas in vitro, la capacidad de frenar el crecimiento del virus. Esto se logró en base a los anticuerpos que generan los caballos luego de que les inyectaran el virus SARS-CoV-2. “Se le inocula al caballo a lo largo de 15 dÃas, esa sangre se centrifuga, se saca el plasma, que aparentemente tiene 50 veces más de anticuerpos que el plasma humano. Ese suero se pasa el primer dÃa y a las 48 horas a pacientes moderados a severos, no a los que están con respirador. Se hace un seguimiento a lo largo de 28 dÃas donde observaremos los eventos adversos, si el paciente mejoró y los sÃntomas que presenteâ€, explicó sobre el procedimiento.
