La iniciativa tuvo su origen en una solicitud de la Junta Vecinal Callejones, que expresó preocupación por el exceso de velocidad registrado en esa arteria y requirió medidas concretas para reducir el riesgo para los vecinos y transeúntes del sector.
El secretario de Obras y Servicios Públicos, Héctor Durán, respaldó la propuesta y señaló que los reductores tipo lomo de burro resultan más adecuados que los badenes, dado que estos últimos pueden generar anegamientos o acumulación de agua.
La ordenanza encomienda a la Secretaría de Obras y Servicios Públicos la colocación de la señalización vertical y horizontal correspondiente. Una vez promulgada, se girará copia a esa Secretaría y a la Dirección de Tránsito y Transporte.